Adios al pañal

¿Te has preguntado cuándo es el momento idóneo para retirar el pañal a tu niña o niño? 

Eso depende de su madurez fí­sica, emocional e intelectual y, aunque regularmente sucede entre los 2 y 3 años, (hasta los 4 años para el control de noche) es importantí­simo no forzar este momento.

 

Algunas señales que indican que tu niña o niño está listo para empezar son:

  1. Se da cuenta de que su ropita está mojada o muestra incomodidad cuando su pañal está sucio.
  2. Se interesa por el tema y entiende cómo y dónde se hace pipí­ y popó.
  3. Reconoce las ganas de orinar o evacuar. 
  4. El pañal está seco por más de 3 horas lo que indica que es capaz de retener por periodos más largos de tiempo. 
  5. No se muestra temeroso(a) y está dispuesta o dispuesto a intentarlo.
  6.  Ya puede saltar en 2 pies. 

 

 

Recomendaciones: 

    • Prepárense. Escojan juntos una bacinica, bañito o tapa adaptada al excusado. También pueden seleccionar sus primeros calzoncitos. 
    • Ponle ropa sin botones o hebillas que pueda desabrochar, subir y bajar fácilmente. 
    • Pon el ejemplo. Explica el proceso en el baño y coloca ahí­ su bacinica o bañito.
    • Procura que, poco a poco, se vaya acostumbrando a estar sentado(a) y asegúrate de que esté cómodo(a).
    • Llamen a estos desechos sólo de una forma y trata el tema con naturalidad.
    • En este proceso es mejor quedarse tranquilos en casa y estar en espacios fácilmente aseables. Si tienen que salir, trata de no interrumpir el proceso y lleva cambios de ropa. 
    • En época de calor ponle una camiseta larga, sola, sin pañal y cuando notes que tiene ganas, vayan al baño. 
    • Reconoce en qué horario hace regularmente pipí­ o popó y llévalo(a) al baño en ese momento. 
    • Siempre es importante que tu chiquito(a) tenga acceso fácil al baño y que, por medio de un banquito, se lave sus manitas al acabar de orinar o evacuar.
    • Cuéntale historias, cuentos y canten melodí­as relacionados con el proceso.
    • ¡Jueguen! Las niñas y niños comprenden su entorno jugando, explí­cale el proceso con ayuda de un muñeco. También pueden hacer estos juegos que encontrarás en Papalote en casa: /actividades/videos/primera-infancia/juegos-para-aprender-ir-al-banio.html 
    • Cuando finalmente escuches a tu pequeñito(a) decir: “¡Mami! o ¡Papi! Ya hice pipí­ o popó” es importante felicitarlo(a) y hacerlo(a) sentir bien.

 

 

¿Qué debes evitar?

  • No lo presiones porque ya es “un niño o niña grande”. 
  • No inicies este proceso en momentos difí­ciles como la llegada de un hermanito o una mudanza. 
  • No te adelantes ni sientas presión si otros niños o niñas de su edad ya lo lograron. Cada uno lleva su propio ritmo.
  • No uses adjetivos como “guácala”, “fuchi” y mucho menos lo descalifiques diciéndole “cochino(a)” cuando tenga accidentes. 

Si no llega al baño, pacientemente, dale la seguridad que lo hará bien la próxima vez; sin regaños ni castigos.

 

 

Recuerda que cada logro de tu pequeño(a) es enorme, y que, para conseguirlo, solo necesita de tu cariño acompañado de una buena dosis de paciencia.

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