Primeros pasos del desarrollo emocional

¿Sabí­as que las experiencias positivas que le brindas a tu bebé, niña o niño pequeño serán la base para que pueda relacionarse con empatí­a y armoní­a con los demás? Estas vivencias se quedarán grabadas en su cerebro y en su corazón; asegurarán que su futuro desarrollo emocional sea sólido. 

Aquí­ te doy algunos consejos para apoyar el desarrollo emocional de tu peque desde el primer momento: 

Cuando en tus brazos se encuentre, mí­ralo, háblale, cántale, arrúllalo y ámalo con respeto. Acércalo a tu piel, permí­tele que escuche tu corazón; es el primer paso de un largo camino que apenas comienza. 

Ofrécele un ambiente tranquilo, limpio y cálido. Cuando lo alimentes deja que encuentre en tu mirada seguridad y confianza.

 

 

Déjale jugar con sus manos, chuparse los pies, explorar y sentir lo que le rodea, la luz, los ruidos, la temperatura y las texturas. El llanto será al principio, su manera de comunicarse, pero reconocer el tono de tu voz le dará tranquilidad. Poco a poco tu mirada y la suya encontrarán un lenguaje único y especial. 

Si sus primeras experiencias son seguras, si recibe amor y respeto, además de alimentación, higiene y cuidados, estarás asegurando las bases para un sólido crecimiento y desarrollo adulto. Si la vida te pone en la situación de no poder cuidarlo todo el tiempo, asegúrate que quienes queden a su cargo lo hagan con sensibilidad y amor.

Tu bebé irá creciendo” 

Su voz se hará presente con tus palabras, tus historias y canciones. Serás tú quién le enseñe el camino para que pueda expresar lo que necesita, lo que le gusta, lo que no, lo que disfruta o le incomoda.

¡Cuéntale cuentos”muchos! Enséñale libros, déjale pisar el pasto, apreciar el sonido de la lluvia, disfrutar el Sol, descubrir la música, bailar, pintar, tocar. Estas sencillas experiencias lo llenarán de emociones positivas. 

 

 

Jugar es la forma innata en la que los pequeños aprenden, se relacionan y descubren. Jugar a la hora del baño, cuando le cambias el pañal, cuando come” jugar y divertirte con un bebé desde que nace asegura que sienta que el mundo en el que vive es alegre y que los demás lo quieren y valoran. 

 

Durante los tres primeros años, que parecen pocos, el cerebro del bebé se desarrolla muy rápido, va a aprender a gatear, a caminar, a controlar esfí­nteres, a hablar, a explorar, a asombrarse y será necesario que ese mundo que le rodea sea un mundo confiable y bueno. Sin violencia, sin gritos. 

 

Ayúdalo a expresar sus emociones de manera positiva, diciéndole cómo, modelando con tu ejemplo, utilizando las palabras: poniendo nombre a lo que siente: enojo, tristeza, alegrí­a, miedo, calma. 

 

 

Si de ti dependen sus primeros pasos en su desarrollo emocional, ponle un camino firme, dale la mano y acompáñalo(a) a avanzar, a crecer ¡A amar!

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